¿Qué cuidados necesito tras la cesárea?

¿Regresas a casa después de una cesárea y quieres saberlo todo para recuperarte lo mejor posible? En Comat te contamos los cuidados que harán que te sientas mejor tras el parto. ¡Apúntalos todos!  

Cuánto dura la recuperación 

El tiempo de recuperación varía mucho de una mamá a otra. Aunque algunas madres sean capaces de estar de pie horas después de una cirugía, otras necesitan más tiempo, sobre todo si han sufrido alguna complicación durante el parto.  

En cuanto al dolor, lo normal es que disminuya dos o tres días después de la operación, aunque el corte seguirá estando sensible hasta al menos las tres semanas siguientes.  

Cómo debes cuidarte 

1.- Durante los primeros 15 días deberás observar y cuidar la herida quirúrgica. Es importante que no generes mucha tensión en la zona de la cicatriz. Si tienes que encorvarte un poco los primeros días, ¡no pasa nada!  

2.- Usa una faja posparto para estar más cómoda.  

3.- Aunque estás en tiempo de descanso, trata de levantarte y caminar para que la herida se cure más rápido y para ayudar a prevenir la formación de coágulos sanguíneos.  

4.- Intenta no coger peso para no dañarte la zona.  

5.- Trata de dormir boca arriba con una almohada debajo de las rodillas. Así tu espalda sufrirá menos y evitarás dolores. 

6.- ¿Sientes que no puedes con todo? Pide ayuda. Es importante que evites grandes esfuerzos y que te centres es tu bienestar, en la lactancia y en los cuidados del recién nacido.  

7.- Cuida tu alimentación. Si bebes de 2 a 3 litros de agua por día y priorizas una dieta rica en proteínas y vegetales, la cicatrización será más rápida y tú te sentirás mucho mejor.  

8.- Cuando la herida esté cicatrizada usa aceites o parches para hidratar la zona. También puedes masajear la cicatriz para que no se quede pillada.  

9.- Por último, pero no menos importante… ¡Cuídate mucho! Descansa lo máximo posible y, como siempre decimos en Comat, es importante que tengamos paciencia y dejemos que el cuerpo se recupere a su ritmo. La cesárea es una cirugía importante y es probable que hasta pasados los seis meses no estés del todo recuperada.  

Si te ha quedado alguna duda o estás en pleno proceso de recuperación y necesitas apoyo, no olvides que siempre puedes contar con nosotros. En Comat Matronas estamos para acompañarte.  


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¿Qué pruebas hay que realizarse durante el embarazo?

¿Te has quedado embarazada? ¡Enhorabuena! Llega el momento de pensar en tu salud y en la de tu bebé, y para eso todas necesitamos cuidarnos e informarnos lo máximo posible. Por ello hoy en Comat queremos hablaros de las pruebas que tienes que realizarte durante esta etapa, divididas en tres trimestres. ¡Muy atenta!  

PRUEBAS DEL PRIMER TRIMESTRE  

¡Comenzamos! En la semana 7-8 de tu embarazo tendrás que realizar la primera visita al ginecólogo para que compruebe el latido del bebé y si está bien insertado.  

En esta consulta te pedirán una serie de analíticas para verificar que todo está en orden:  

1.- Hemograma. 

2.- PAPPA y BHCG, parámetros para valorar el riesgo de Síndrome de Down.  

3.- Serología:  

  • VIH 
  • Sífilis 
  • Hepatitis B y C 
  • Rubeola 
  • Citomegalovirus 
  • Varicela 
  • Toxoplasmosis   

4.- Cultivo vaginal. 

5.- Test de O’Sullivan en los siguientes casos: 

  • Mujeres de más de 35 años 
  • IMC mayor de 38 
  • Familiar de primer grado diabético 

6.- Grupo sanguíneo y test de Coombs.  

En la semana 12 se revisarán estas pruebas y se hará una segunda ecografía para comprobar que el embarazo es saludable. ¡Y con esto tendríamos el primer trimestre superado!  

 

PRUEBAS DEL SEGUNDO TRIMESTRE 

Vamos con la segunda etapa de tu embarazo. ¿Sabes qué pruebas tocan ahora? Muy sencillo:  

1.- Ecografía morfológica de las 20 semanas. Se trata de una exploración detallada de la cabeza a los pies de tu bebé para descartar una anomalía ecográficamente detectable.  

2.- Medición del cuello del útero. De esta manera, se comprueba que no existe riesgo de parto prematuro. Para pacientes con factores de riesgo, además, habrá que comprobar los flujos Doppler de las arterias uterinas.  

3.- Test de O’Sullivan en la semana 25. Con esta prueba se obtiene información sobre cómo estáis tolerando los hidratos de carbono en el embarazo.  

4.- Por último, muy importante vacunarse:  

  • Tosferina en la semana 30 aproximadamente.  
  • Rh en las gestantes que son Rh negativas.  

¡Completado el segundo trimestre! 

 

PRUEBAS DEL TERCER TRIMESTRE 

¡Ya queda menos! ¿Qué analíticas tenemos que hacernos en las semanas 35-36? 

1.- Hemograma  

2.- Coagulación  

3- Urocultivo  

4.- Despistaje de enfermedades infecciosas:  

  • Virus hepatitis B 
  • Virus hepatitis C 
  • VIH 

5.- Despistaje de Estreptococo grupo B a nivel vaginal y rectal. Esta prueba tiene una caducidad máxima de 5 semanas, por lo que hay que realizarlo a partir de la semana 35 para que sea útil.  

Todos los resultados serán revisados por el ginecólogo, la matrona y el anestesista.   

¿Te has quedado con todo? Si hay algo que no tengas claro, no dudes en preguntarnos. Haremos lo posible para que estés preparada para un embarazo saludable. ¡Estamos contigo!   


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La regla tras el parto: todo lo que debes saber

Después de tantos meses sin la regla, ¿cuándo me va a volver? 

Muchas os hacéis esta pregunta después del parto y nuestro consejo siempre es el mismo: hay que tener paciencia. Tanto para las que antes del bebé hayáis tenido ciclos tan puntuales como un reloj como para las que, por el contrario, siempre hayáis sido irregulares, la regla no os vendrá automáticamente después del parto. ¡El cuerpo tiene que readaptarse a los cambios hormonales! 

¿Cuándo me volverá la menstruación? 

La primera menstruación suele aparecer entre las 4 y las 8 semanas posteriores, pero si estás amamantando lo más probable es que no te venga durante los primeros seis meses o incluso que se alargue hasta el final de la lactancia. Lo cierto es que no hay un tiempo determinado para esta vuelta, ¡cada mujer es un mundo! 

Primer ciclo menstrual: ¿Será distinto a los anteriores?  

La primera menstruación después del parto suele ser bastante abundante. Además, es común que los síntomas que tenías antes de concebir hayan cambiado: muchas mamás que padecían reglas dolorosas notan mejoría por la ausencia de rigidez muscular del útero.  

Para algunas este cambio es permanente, pero en muchas ocasiones, cuando la situación se normaliza y el útero vuelve a su estado habitual, las reglas acaban siendo como eran previamente.  

He tenido un sangrado. ¿Es la regla?  

Durante la etapa postparto es posible que experimentes pérdidas vaginales llamadas loquios, unos sangrados que pueden alargarse hasta los 50 días desde que tuviste a tu bebé. Por tanto, si tienes un sangrado durante esta etapa, lo más seguro es de que no se trate de tu primera regla, sino de algo puntual.  

¿Si me vuelve la regla tendré menos leche?  

Aunque no debería producirse una bajada de producción, muchas mamás sienten que sí les pasa. Además, durante la menstruación la leche puede cambiar de sabor y volverse algo más salada, lo cual provoca en ocasiones que el bebé lo note y mame menos. ¡Pero no tenemos que preocuparnos! En pocos días todo vuelve a la normalidad.  

 

¿Tienes más dudas? ¡Pregúntanos lo que quieras! Recuerda que siempre puedes contar con el abrazo Comat.  


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Destete: todo lo que debes saber

La duración de la lactancia materna es una decisión libre de cada madre y de cada hijo, salvo que se produzca una situación de emergencia que fuerce a finalizar el amamantamiento. 

Es importante tener en cuenta que el destete no solo es un cambio en la dieta del niño, sino un asunto muy serio con gran repercusión emocional para él y para su madre. El niño puede experimentar sentimientos de frustración y de abandono al no entender por qué su madre le niega algo tan importante para él. 

Destete forzoso 

 

En algunas ocasiones el destete se hace inevitable por causas médicas u otras (enfermedad grave de la madre o el niño, accidente, situación de emergencia, separación prolongada, etc).

Destete voluntario 

 

El destete también puede ocurrir por iniciativa de la madre o del niño, aunque lo ideal sería que se produjera de mutuo acuerdo.

Un nuevo embarazo puede tener un papel en el destete del hijo anterior. Debido a los cambios de la leche durante el embarazo (menor volumen, distinto sabor) muchos niños se destetan solos en esta época. Sin embargo, otros prefieren seguir mamando y continuar haciéndolo tras el nacimiento del nuevo hermano. A esta situación de dos niños de diferentes edades mamando a un tiempo se la ha llamado “lactancia en tándem”.

En cualquier caso, de ser posible, siempre es preferible un destete gradual a un destete brusco. Este último puede generar ingurgitación mamaria (pechos hinchados, duros y doloridos) e incluso obstrucciones o mastitis.

Los niños que son destetados antes de superar su necesidad de mamar pueden empezar a chuparse el dedo o a usar chupete si se le ofrece. Estos se convierten en sustitutos del amamantamiento y proporcionan cierto consuelo a un niño frustrado. 

La noche puede ser un momento especialmente difícil para un pequeño que espera mamar y no puede entender la reticencia de su madre; a esa hora pocos de la familia van a estar especialmente racionales y pacientes.

Es necesario aceptar las protestas del niño si llega el caso, ya que tiene derecho a quejarse si le quitan algo que era importante para él. Ofrecerle apoyo y consuelo facilitará que lo asuma poco a poco.   

 

Ideas y sugerencias para un destete
 

No ofrecer, no rechazar. No hay un tiempo garantizado para el destete, ya que para el niño es doloroso y puede prolongarse.

Distracción. Se trata de identificar los momentos, lugares y circunstancias en los que el niño suele pedir el pecho, y anticipar alternativas al amamantamiento. De este modo, el niño dirigirá su atención hacia algo nuevo y atractivo en lugar de hacia la pérdida de algo entrañable como mamar.

Sustitución. Se ofrece comida o bebida al niño para evitar que pida el pecho por hambre. No se trata de sobornar al niño con golosinas para que deje el pecho, sino de ofrecerle comida cuando tenga hambre. Hay que tener en cuenta que los niños también maman por afecto hacia su madre, para sentir su cercanía, por consuelo si están cansados, frustrados o con miedo.

El destete natural. Algunas personas creen que si el niño no es activo a destetarse, no lo hará nunca por sí mismo. Sin embargo, esta idea es errónea, como lo demuestra el hecho de que en sociedades en que se permite al niño mamar tanto tiempo como quiera, acaba por destetarse él solo.  

Resumen basado en:

Dra. Pilar Serrano Aguayo. Alimentación complementaria y destete en el niño. En: Lactancia Materna. Josefa Aguayo Maldonado (Ed.) Universidad de Sevilla. 2001

Ruth A. Lawrence. La Lactancia Materna: Una guía para la profesión médica. Cuarta edición. Mosby 1996 


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Qué es la piel con piel y por qué es esencial tras el parto

Los psicólogos dicen que hay cinco tipos de idiomas del amor, pero para los bebés recién nacidos solo se registra uno: el contacto físico. 

Cada vez escuchamos más el contacto piel con piel, que consiste en colocar al bebé en el momento del nacimiento sobre la piel de su madre durante unas dos horas. Sin embargo, aunque en la actualidad lo estemos escuchando más que nunca, no se trata de una moda, sino de una necesidad biológica. 

El contacto piel con piel provoca una liberación de oxitocina -conocida como la ‘hormona del amor’- en la mamá. Ayuda a que el útero se contraiga, lo que reduce la hemorragia y también calienta el cuerpo de la madre. Esto da comodidad al bebé, hace que llore menos reduce las tasas de hipoglucemia.  

Ventajas de la piel con piel 

Tras abandonar los nueve meses en nuestro vientre el bebé sigue necesitando esa piel materna, ese olor, esa suavidad y esa temperatura que le da nuestra piel para favorecer su desarrollo físico y emocional, el cual debe permanecer siempre a lo largo del crecimiento del bebé.  

¿Sabes qué ventajas tiene la piel con piel?    

  • Regula la temperatura corporal.  
  • Mejora la respiración.  
  • Ayuda a la involución uterina.  
  • Facilita la lactancia y el buen agarre.  
  • Favorece el vínculo afectivo con el bebe.  
  • Tanto el bebé como la mamá se sienten más tranquilos y seguros. ¡Necesitamos disfrutarnos!   

Es importante señalar que el afecto y la conexión física a través del tacto amoroso no debe parar, y no debería parar, después de salir del hospital. Los masajes infantiles regulares proporcionan beneficios permanentes para el bebé y los padres. 

Cuándo lo hacemos en Comat Matronas 

Siempre. En Comat creemos que esta práctica es vital y lo recomendamos incluso cuando se practica una cesárea. Si la madre no está en condiciones físicas o emocionales para hacerlo, se deja que lo haga su pareja u otro familiar.   


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10 cosas sobre la lactancia materna que todos deberíamos saber

“La lactancia materna es la forma ideal de aportar a los bebés los nutrientes que necesitan para su crecimiento y desarrollo saludable”, tal y como señala la OMS (Organización Mundial de la Salud).  

Para responder a esta necesidad, resolvemos las diez preguntas más recurrentes. 

1.- Protección frente a enfermedades.  

La lactancia materna contiene inmunoglobulinas que protegen al bebé de infecciones como gastroenteritis, otitis o meningitis, alergias alimentarias y enfermedades respiratorias. Además, los niños tendrán menos riesgo de padecer obesidad infantil o diabetes tipo dos en el futuro.  

2.- Favorece el desarrollo cognitivo.  

Diversos estudios han demostrado que los bebés que se alimentan con lactancia materna obtienen mejores resultados en las pruebas de cociente intelectual.  

3.- Reduce el riesgo de depresión postparto.  

La lactancia hace que la madre tenga un contacto inmediato con el bebé tras el parto, lo cual refuerza la relación entre ambos y hace que nos sintamos más satisfechas y unidas a él.  

4.- Disminuye el riesgo de enfermedades para la madre.  

Los bebés no son los únicos que se benefician de la lactancia. Para nosotras se reduce el riesgo de padecer cáncer de mama o de ovarios y otras enfermedades como la osteoporosis.  

5.- Duración de la lactancia. 

La OMS recomienda la lactancia exclusiva durante los seis primeros meses de vida y, a partir de este momento, se introduce la alimentación complementaria que NO es sustitutiva. Terminar con el amamantamiento es decisión de la mamá y el bebé.  

6.- Postura correcta.  

La postura asegura una buena alimentación y una experiencia satisfactoria para la madre, ya que vamos a pasar mucho tiempo con el bebé en brazos. 

La boca del bebé debe estar alineada con el pezón y tener una apertura adecuada de la boca. Cada bebé tiene una boca y cada madre tiene una aureola, por lo que solo hay que comprobar que hay un buen agarre cuando los labios están evertidos y no hay molestias en el agarre del bebé. 

Además, el cuerpo del niño debe estar en posición ventral, es decir, barriga con barriga. 

7.- Frecuencia de las tomas.  

No hay un horario para alimentar al bebé, es él quien decide. Los recién nacidos tienen una valiosa capacidad de autorregulación y un estomago pequeño que hay que estar continuamente llenando, ya que la leche materna es altamente biodisponible, es decir, que se absorbe pronto. Por esta razón, los bebés están continuamente demandando estar en el pecho: tardan mucho en llenar un estómago que se vacía pronto. 

8.- Lactancia nocturna 

Los bebés tienen sueños cortos diseñados para su supervivencia, ya que tienen un estómago pequeño que tienen que llenar frecuentemente y, además, necesitan sentirse protegidos por su figura de apego.  

Nuestro cuerpo, diseñado para cuidar de nuestra criatura, sabe que la glándula mamaria necesita seguir trabajando de noche. Por tanto, las tomas nocturnas no se deben suprimir ni sustituir. 

9.- Nutrición de la madre.  

Como en todos los procesos de la vida, es importante que mantengamos una dieta equilibrada. Aunque tras el parto no hay restricciones similares a las de la gestación, una mujer lactante tiene que estar bien nutrida con una suplementación que tiene que seguir hasta los seis meses mínimo. Son fundamentales el yodo, la vitamina D y los ácidos grasos omega-3.   

Además, es aconsejable aumentar la densidad nutricional de los platos con técnicas de cocción como el vapor. También podemos tomar alimentos ricos en proteínas como legumbres, pescado o huevo, y grasas saludables como frutos secos, aguacate o aceite de oliva virgen extra. 

10.- Amamantar no es doloroso.  

No hay que normalizar nunca el dolor en el pecho, las grietas o las tomas difíciles de tu bebé. Si sufres alguno de estos problemas con la lactancia materna o si crees que tu hijo no se está alimentando correctamente, contacta con nosotros.   

¿Alguna duda? Cuenta siempre con Comat.


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Obstrucción mamaria y mastitis: ¿qué son y cómo tratarlas?

OBSTRUCCIÓN MAMARIA 

Se trata de la obstrucción de algún conducto galactóforo causada por alteraciones de bacterias con capacidad de hacer biofilms. Esto significa que al proliferar las bacterias se adhieren a las paredes de los conductos junto con moléculas de calcio y los acaban taponando. 

¿Qué se siente? 

Una obstrucción se siente como un bulto duro y doloroso en algún cuadrante de una mama. La zona más habitual donde suele ocurrir es en el cuadrante superior que toca a la axila. Puede acompañarse de febrícula y malestar, pero si el bulto no está caliente ni rojo y no hay fiebre mayor de 38,5ºC no se considera mastitis, ya que la disbiosis bacteriana implicada es leve y se puede tratar fácilmente. 

¿Qué hacer? 

  • NO aplicar calor local: está demostrado que dispara el crecimiento bacteriano y puede por lo tanto empeorar el cuadro. 
  • Durante la lactancia, colocar al niño de manera que la barbilla quede justo encima, o por lo menos en dirección a la obstrucción. Esto se hace porque la zona de pecho que queda mejor drenada es la que queda situada bajo la barbilla del bebé. Por ejemplo, si la obstrucción es en el cuadrante superior externo del pecho (tocando a la axila), la posición será en rugby (el niño por debajo del brazo, sus pies salen por detrás de la espalda y su cabeza descansa sobre tu mano). 
  • Si te queda una mano libre, masajea la zona en redondo y hacia el pezón mientras el niño mama. 
  • Si así te lo indican, puedes probar con un tratamiento de probióticos específicos para la lactancia.  

 

MASTITIS 

Tipos de mastitis 

Actualmente resulta algo confuso hablar de mastitis, ya que se trata de una expresión genérica (literalmente significa “inflamación de la mama”) que profesionales e investigadores usan para referirse a patologías causadas por distintos tipos de cepas bacterianas y con distinta sintomatología. 

Tradicionalmente, la mastitis se ha usado para referirse a un tipo concreto de infección, la causada por S. Aureus, que tiene una sintomatología muy concreta. Hoy en día, en gran parte de la bibliografía seguimos viendo que cuando se habla de mastitis se hace referencia exclusivamente a este tipo concreto de patología. 

Otros investigadores han propuesto nuevas clasificaciones de mastitis en función del agente etiológico que produce la infección, aunque no todos usan esta clasificación: 

TIPO DE MASTITIS  AGENTES ETIOLÓGICOS  SINTOMATOLOGÍA 
Agudas  S. Aureus  Enrojecimiento y dolor. 

Aumento del tamaño de las mamas.  

Endurecimiento por zonas. 

Disminución de la secreción de leche.  

Síntomas de la gripe (fiebre, dolor muscular, temblores, malestar general…)  

Abscesos 

Subagudas  S. Epidermidis 

Str. Mitis 

Str. Salivarius 

Rothia spp. 

Corynebacterium spp.  

Pinchazos, calambres y sensación de quemazón en el pecho.  

Endurecimiento por zonas.  

Disminución de la secreción de leche. 

Granulomatosas  Coryn. Kroppenstedtii 

Otras corynebacterias 

Masas inflamatorias dolorosas. 

Consistencia firme.  

Inflamación cutánea (ocasionalmente).  

Puede provocar úlceras, abscesos, fístulas y supuraciones crónicas.  

Deformación del pecho.  

Subclínicas  S. Epidermidis 

Str. Mitis 

Str. Salivarius 

Rothia spp.  

Ausencia de dolor. 

Síntomas similares a mastitis subaguda. 

En este artículo nos referiremos exclusivamente a las llamadas “mastitis tradicionales”, “mastitis agudas” o simplemente “mastitis”, cuyo agente etiológico es el S. Aureus. 

¿Qué se siente? 

Si la madre tiene temblores, fiebre más alta de 38,5ºC (menos no se considera mastitis), malestar importante, sensación de debilidad, y una zona de un pecho dura y redondeada, muy caliente y roja, estaría sufriendo una mastitis o mastitis aguda. Es importante recalcar que provoca astenia y decaimiento, por lo que en ocasiones la madre no se siente capaz ni de sostener a su bebé en brazos. 

¿Qué la provoca? 

Se suele decir que la mastitis es una obstrucción que se ha infectado, aunque es más exacto describirlo como una proliferación de S. Aureus que se ha multiplicado hasta niveles que se consideran “infecciosos” desplazando al resto de la flora bacteriana. Normalmente ocurre en un solo pecho y en un solo cuadrante. 

La leche humana contiene muchos tipos de bacterias conviviendo en armonía que forman parte de la inmunidad de la leche. En determinadas situaciones es posible que algunas cepas crezcan de manera excesiva y hagan desaparecer al resto, causando una disbiosis bacteriana grave. 

Este principio es el mismo para todos los tipos de mastitis. Si quieres saber qué ocurre en el caso de mastitis subagudas (según la clasificación de la tabla anterior) puedes consultar nuestro informe sobre dolor de pezones causado por una infección. 

A diferencia de lo que ocurre con otras especies de bacterias, el S. Aureus no suele estar presente en la glándula mamaria en condiciones fisiológicas. Sin embargo, muchas personas son portadoras de forma sintomática o asintomática y pueden colonizar la glándula mamaria durante la lactancia. 

¿Qué hacer? 

El primer paso es consultar con la comadrona o con el médico, que recomendarán antiinflamatorios/antipiréticos para bajar la fiebre y la inflamación, descanso en cama y, sobre todo, drenar ese pecho lo máximo posible. También es posible que pauten probióticos específicos para la lactancia materna. 

Si no hay mejoría en un plazo de 24 o 48h el médico recetará un antibiótico compatible con la lactancia. Es importante seguir el tratamiento hasta el final aunque los síntomas desaparezcan en pocas horas, ya que una mastitis mal curada puede acabar en un absceso. 

A pesar de ser una infección, la leche no le hace ningún daño al bebé. Es muy importante seguir dando de mamar del pecho afectado, pues dejar de amamantar podría facilitar que se desarrollara un absceso. La retención de leche dispara la fiebre, por lo que hay que mantener el pecho blando. Puede ser de ayuda un sacaleches si después de amamantar el pecho todavía está duro, aunque no siempre es fácil extraerse leche con mastitis. 

Cuando hay una mastitis la leche se vuelve algo salada en el pecho afecto y algunos bebés lo rechazan. En estos casos es especialmente importante drenar con un sacaleches o de forma manual. 

Es necesario hacer reposo durante unos días, y para ello será necesario tener el apoyo de la familia. A menudo, detrás de una mastitis hay un fuerte agotamiento de la mamá, o quizás fuertes tensiones familiares. Tener una mastitis es una manera que tiene nuestro cuerpo de llamarnos la atención y de hacer que miremos un poquito por nosotras. 

 

ABSCESO MAMARIO 

En un pequeño porcentaje de casos de mastitis, el tejido mamario reacciona tratando de aislar a las bacterias causantes de la mastitis en una cápsula de tejido conjuntivo, lo que conduce a la formación de abscesos. Los principales agentes etiológicos de abscesos son prácticamente los mismos que los causantes de mastitis, siendo el S. Aureus la principal especie implicada. 

La mayoría de los abscesos mamarios tienen su origen en una mastitis infecciosa debido a un tratamiento tardío o inadecuado, a las características de la cepa bacteriana implicada o a la respuesta de la propia glándula mamaria.  

¿Qué se siente? 

La zona roja, caliente y dolorosa que había inicialmente en el pecho, se muestra ahora dura externamente, pero fluctuante a la palpación, con la piel muy roja, tensa y brillante. Es frecuente que ya no haya fiebre o solo febrícula y la madre se sienta algo mejor de estado general, pero el dolor es mayor. 

¿Qué hacer? 

La ecografía puede resultar útil en el diagnóstico y tratamiento del absceso mamario. Es posible puncionar con aguja guiada por ecografía y colocar un catéter de drenaje con buen resultado. Sin embargo, la actuación actual más frecuente es abrir y drenar en quirófano bajo anestesia general dejando un drenaje que se va retirando poco a poco y se mantiene durante varios días. 

En estos casos sigue siendo importante que el niño mame, ya si se retiene leche empeora el cuadro. Para que el proceso sea más fácil, puedes pedir que en la medida de lo posible la incisión esté lo más alejada posible del pezón y la areola. 


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Qué llevar en la maleta para el hospital cuando llegue el parto

¿Se acerca la fecha prevista del parto y no has pensado qué deberías llevar contigo? Muchas nos habéis preguntado sobre este tema, por lo que hemos decidido hacer una lista de cosas que llevar en la maleta para que tu bebé y tú os sintáis como en casa durante la estancia en el hospital.  

Tras el parto vaginal tendrás que estar en el hospital alrededor de 48 horas -si no hay incidencias- y, en el caso de la cesárea, la estancia será de 72 horas aproximadamente. Por tanto, es conveniente que te prepares para unos días intensos fuera de casa.  

Para que estés tranquila del todo te recomendamos que empieces a preparar las maletas cuando cumplas 8 meses de embarazo. De esta manera, irás sin prisas y sin nervios en el caso de que el parto se adelante.  

¿Qué llevar en la maleta para el bebé? 

  • Pañales para recién nacidos. 
  • Toallitas húmedas para recién nacidos.  
  • Crema de pañal.  
  • Crema hidratante para bebés.  
  • Jabón para bebés.  
  • Un cepillo suave.  
  • Bodies y pijamas (5 o 6 de cada).  
  • Gorrito y manoplas, ya que al nacer los bebés necesitan regular la temperatura.  
  • 4 o 5 baberos.  
  • 2 mantitas.  

¿Qué llevar en la maleta para la mamá? 

  • Artículos de aseo que uses habitualmente: cepillo y pasta de dientes, crema hidratante, cacao, desodorante, gel, champú, cepillo del pelo, goma para el pelo...  
  • Cosas que te hagan sentir como en casa: puedes llevar tu propia almohada o incluso tu colcha.  
  • 3 o 4 camisones o pijamas cómodos y adecuados para la lactancia.  
  • Ropa interior de maternidad. Recomendamos que uses braguitas desechables para las primeras horas por el sangrado.   
  • Zapatillas.  
  • 2 o 3 sujetadores de lactancia.  
  • Compresas postparto.  
  • Crema antigrietas para los pezones.  
  • Muda de ropa cómoda para volver a casa.  

¿Lo has apuntado todo? Recuerda, cuanto mejor te organices y prepares para el parto, más conseguirás reducir los nervios antes del gran día. La maleta para el hospital es una de las claves para que estés lista antes de dar a luz y que ni a tu bebé ni a ti os falte de nada.  

Ánimo, que tú puedes con todo. ¡Contarás con el abrazo de Comat!  


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