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Consejos para la extracción y conservación de leche materna

La incorporación de la mamá al trabajo tras la baja maternal suele ser uno de los principales motivos para comenzar con la extracción de leche y crear nuestro banco de leche materna… Ahora ¿qué debemos tener en cuenta para continuar teniendo la producción suficiente para nutrir a nuestros pequeños?

Antes de comenzar, es importante que comprendamos que el reflejo de eyección de leche mejora con la liberación de la que llamamos la hormona del amor, nuestra amiga –la oxitocina–  que se libera más fácilmente con estímulos externos como puedan ser el llanto del bebé, su olor, observarle, y si estamos fuera de casa, por ejemplo con una fotografía de nuestro pequeño.

La prolactina y la producción de leche, sin embargo, son estimuladas por la succión y en este sentido, por supuesto siempre nos estimulará más la succión de nuestro bebé, que la extracción manual o con un sacaleches. No obstante, se puede conseguir una buena producción de leche y mantenerla en el tiempo si se extrae correctamente. Pasemos a analizar cómo hacerlo:

Una manera muy sencilla de extraer la leche, y que recomendamos en nuestras sesiones de postparto, es ponerte al bebé en un pecho mientras extraes la leche del otro. Saldrá muy fácilmente y apenas sin esfuerzo porque estamos estimulando las dos hormonas responsables de la lactancia materna.

Desde Comat Matronas recomendamos la extracción mecánica con un sacaleches eléctrico para mayor comodidad. Un buen sacaleches debe drenar el pecho y estimular la producción de leche materna, sin hacer daño, al tiempo que debe ser sencillo de utilizar y limpiar. En este sentido, nosotras confiamos en la marca Medela y para adquirirlo, podéis hacerlo a través de la web de nuestras compañeras de tusmatronasshop.com en este enlace, y con el código TUPRIMERACOMPRA tenéis un 5% de descuento.

Una vez extraída la leche materna, ésta debe ser refrigerada. Cuanto más refrigerada esté la leche y menos cambios de temperatura sufra, muchísimo mejor. Si la extracción se realiza en el lugar de trabajo de la mamá, es necesario disponer de una neverita para transportarla. La leche deberá conservarse en un recipiente adecuado como puedan ser botecitos de cristal, un biberón, el propio colector del sacaleches o bolsas especiales destinadas a este fin.

Una vez lleguemos a casa, deberemos sacar la leche de la neverita para ponerla en el frigorífico y consumirla en los días posteriores o bien congelarla para conservarla más tiempo. Se puede conservar leche extraída de diferentes tomas del mismo día, siempre y cuando la llevemos a la misma temperatura en el frigorífico antes de mezclarla.

Si el transporte de leche materna debe hacerse hasta una guardería o centro escolar, deberemos proceder de la misma manera: con una neverita previamente enfriada hasta llegar al centro, y posteriormente sacarla y conservarla en el frigorífico hasta que se consuma. Si no se dispone de frigorífico en el centro, es recomendable que se mantenga en esa misma neverita hasta que se consuma.

¿Cómo conservar la leche materna?

La leche materna se puede conservar de muchas maneras, pero debemos tener en cuenta unas recomendaciones generales para todas ellas como son:

  • Antes de manipular la leche materna hay que lavarse bien las manos con jabón
  • Los recipientes de almacenamiento de leche materna deben estar bien limpios y aclarados
  • Congelar lo antes posible la leche materna si no va a usarse en los próximos tres días
  • Congelar la leche materna en pequeñas cantidades (50 o 100 ml) para darle al bebé sólo la que vaya a tomar inmediatamente
  • Siempre que sea posible se usará leche fresca (no congelada)
  • Es recomendable etiquetar los recipientes de leche congelada con la fecha
  • Debemos consumir siempre la leche más antigua
  • Una vez descongelada la leche hay que removerla bien porque puede haberse separado en dos fases (como también sucede en la leche refrigerada en nevera)

Ahora, ¿cómo debemos hacer para descongelar la leche materna? La recomendación es la de descongelar rápidamente una vez sacada del congelador. Si no se va a calentar rápidamente, es mejor mantener la cadena del frío de la leche hasta que se vaya a calentar. Se puede descongelar sumergiendo el bote de leche materna congelada en agua previamente calentada (pero no calentarla directamente al baño maría) y remover bien la leche después para que su temperatura sea uniforme. Nunca debe calentarse directamente en el fuego.

Si la leche se congela en un congelador capaz de llegar a temperaturas menores de -15 ºC (por ejemplo los frigoríficos de tipo combi) se puede almacenar hasta tres meses. Y si se congela en uno de tipo industrial que alcance menos de -19ºC, la conservación puede llegar hasta los seis meses.

En ocasiones la leche congelada puede oler mal… Este olor se debe a un cambio en la estructura de los lípidos por los ciclos de congelación y descongelación en el congelador y/o refrigerador. Algunos bebés rechazan esta leche por el cambio de sabor, pero generalmente la aceptan bien y tampoco es perjudicial para ellos. Esperamos que este artículo os resulte de gran ayuda y para más información estamos a vuestra entera disposición en nuestras sesiones de postparto a través de Instagram los miércoles de 11.00 a 12.00 horas, y de manera presencial en la Unidad de la Mujer del Hospital San Juan de Dios de Córdoba ¡Gracias por elegirnos!

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